Braco de Weimar

El Braco de Weimar, la sombra gris de las modas perrunas

Abrimos este artículo salpicado de bilis y espumarajos con un nuevo Consejo Power Perro Políticamente Incorrecto:

¡No te compres un Braco de Weimar nuevo, que ya hay ejemplares “de segunda mano” en las perreras que podrás llevarte gratis!

Esto es lo que, lamentablemente, vaticinaba África Fernández hace algunos meses en La Pequeña Granja, en un post breve pero intenso sobre las modas caninas. El turno le ha llegado esta vez a ese enigmático galán perruno que llaman “el fantasma gris”.

El Weimaraner es el perro de moda. ¿Cómo? ¿Qué no te habías enterado? ¡La temporada primavera-verano del Border Collie terminó, que no te enteras! En esta temporada otoño-invierno se llevan más los tonos grises en la piel y el azul intenso en los globos oculares. Así que, ¿a qué esperas? ¡Guarda a tu perro -cualquiera que sea- en el fondo del armario, que seguro que está demodé, y corre a tu tienda de animales más cercana (o a milanuncios) para aprovechar la oferta de lanzamiento, que al Braco de Weimar nos lo quitan de las manos!

Lo puedes elegir gris plata, gris ciervo o gris ratón. ¡En cualquier modalidad quedará super pintón!

Está en todas partes: es la cara visible de marcas de piensos y productos caninos. Su Mirada Acero Azul a lo Zoolander te conquista desde marquesinas y pantallas de televisión (¿para cuándo un chucho en un anuncio de comida para perros, por favor?)

¿Y por qué está de moda el Braco de Weimar?

Hombreeee… ¿Qué clase de pregunta es esa? No hay más que verlo. Guapo, es un rato. Llevarlo te hace parecer elegante y distinguido. Es fuerte, pero armonioso. Robusto y resistente, pero ágil y suave en sus movimientos. Queda bien a plena luz del día, a media tarde, a contraluz… Tu cuenta de Instagram lucirá mucho mejor con un Braco de Weimar.

Braco de Weimar

Vale. Aún no tenemos una respuesta satisfactoria. Insistimos: ¿por qué está de moda?

Hemos llevado a cabo uno de nuestros exhaustivos Estudios Power Perro sobre Razas y tras un intenso trabajo de campo hemos llegado a la conclusión de que  hay poco que rascar en una cabeza humana mientras sigamos empeñados en dejarnos llevar por tendencias y estilismos cuando estamos hablando de perros.

Y es que no aprendemos. Ni con refuerzos positivos ni con castigos tradicionales. Seguiremos teniendo problemas de conducta. Al haberse puesto de moda la raza, también se ha extendido la cría indiscriminada por aquellos que, en términos foreros, son llamados juntaperros y particulares en general que quieren hacer el agosto y sacar provecho de una moda que, como todas, tiene fecha de caducidad y los días contados.

Pero a pesar de ser moda, lo del Braco de Weimar no es nuevo ni reciente.

Al igual que ocurre con el Carlino, la Burbuja Weimaraner ya lleva su tiempo inflándose y desinflándose para volver a estallar. Hace ya un par de años que Macarena Perles, “una criadora concienciada”, advertía de los problemas de la cría sin control ni conocimiento en su blog Tierra del Viento Weimaraner, firmando un duro post convenientemente titulado La gallina de los huevos de oro que recomendamos leer de arriba a abajo, especialmente si te encuentras dentro de ese club de fans del Weimaraner.

En su alegato, Macarena Perles no solo denuncia y critica duramente los pocos escrúpulos que muestran ciertos compradores que piensan que han dado con la solución a sus problemas económicos, también termina señalando las características básicas de esta raza, que pueden suponer verdaderos problemas. Sus advertencias son claras: este no es un perro fácil de llevar ni apto para cualquiera, y la cría o la compra por parte de los desconocedores de esta raza se traduce posteriormente en múltiples casos de abandono. No obstante, hace ya bastante tiempo que surgió “SOS Weimaraner España” para engrosar las listas de páginas “SOSPongaaquísurazadeperrofavorita”.

Perles señala los problemas más habituales al adquirir un ejemplar de esta raza:

  1. Es un perro grande, los machos pueden llegar a medir 70 cm a la cruz y unos 38 Kg de peso.
  2. Necesitan hacer ejercicio para tener salud mental y física. ¡Todos los días!
  3. Imperativamente necesitan el contacto con la familia para ser feliz.
  4. Algunos ejemplares, sobre todo machos, son dominantes y no pueden convivir con otros machos. Es un error pensar que porque los críes juntos no habrá problemas en el futuro, si el ejemplar es dominante… ¡habrá problemas!
  5. Es común en esta raza que aparezcan problemas de alergias de piel o intolerancia a ciertos alimentos. Como en todos los casos hay que disponer de recursos para poder acudir al veterinario.

Y es que el punto 5 incluye un pequeño detalle que los compradores que actúan por capricho e impulso no suelen tener en cuenta. Aparte del desembolso inicial que supone adquirir un perro de raza, hay que tener posibles para mantenerlo.

“Un criador serio está preparado para mantener a sus cachorros a salvo junto a él hasta encontrar un hogar en condiciones o a quedárselo si fuera necesario, porque tal y como está el asunto hoy en día es lo más normal, criar y poder colocar una parte de la camada y el resto quedarse en casa.

-Macarena Perles, una criadora concienciada de las que no abundan-.

Macarena no es la única conocedora y experta en la raza que intenta disuadirnos de adquirir un Weimaraner “a la ligera”. Desde la misma web weimaraner.es nos aconsejan “leer esto antes de tener un Braco de Weimar”.

Es necesario informarse bien para ser conscientes de que, por ejemplo, el Braco de Weimar es un perro muy intenso, requiere muchísima atención y tiende a sufrir ansiedad por separación debido al casi obsesivo apego que llega a sentir por su dueño. No es un perro apto, ni mucho menos, para primerizos, pero tampoco para personas que no estén dispuestas a dedicarse casi en cuerpo y alma a su perro. Se necesita mucha experiencia, paciencia y manejo para conseguir una correcta educación.

Desde weimaraner.es -que de esto deben saber un rato-  ya nos advierten de que “los weimaraner son perros extremadamente bellos de modo que puede ser fácil caer en la tentación de tener un weimaraner sólo por su belleza”.

El apuesto y seductor fantasma gris, además de engatusarte, puede resultar tan intenso que acabes pidiendo a gritos una orden de alejamiento.

Y cuando se pasa esa primera fase de enamoramiento en la que salís a correr juntos temprano en la mañana, dais paseos por el parque cada tarde y compartís largas horas de sofá y mantita por las noches… y de repente te das cuenta de que esa relación es demasiado absorbente, y que necesitas tu espacio, y que ya no tienes tiempo de ver a tus amigos, y que habéis entrado en una rutina de la que necesitas escapar… y es entonces cuando recuerdas aquel fatídico  “te lo dije” que leíste aquella vez en una maldita web sobre perros, agorera en sus mensajes pero bellamente ilustrada.

Así que piénsatelo bien, porque ese atractivo cachorrito color perla que te ha conquistado con su mirada marina es un bribón y engaña. Que luego va el cabrón, y crece.

Si en Power Perro no nos gusta hablar de razas no es sólo porque seamos fans de los chuchos, es porque siempre acabamos lanzando un S.O.S. y eso nos deprime sobremanera y terminamos con mucha ansiedad, destrozando la tapicería del sofá.

No compres, adopta. Para adoptar Bracos de Weimar, cruces y otros perretes de razas similares, visita la página SOS Weimaraner.

¿Cuál será la siguiente fashion victim? Hagan sus apuestas… Nosotros nos vamos a morder una zapatilla o no respondemos.

 

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